lunes 8 de febrero de 2010

nueva zelanda [1]

En Nueva Zelanda llovía, y nunca lo advertiste. Las Converse cuelgan de los árboles de la calle y del cableado de la luz. Las olas en la playa salpican de lejos nuestra cara. Eso debió pasar, pensaste que sólo era agua.

Crucé las Antípodas, en un intento de mimetizarme contigo, vi cómo temblabas y como destrozabas la copa de vino contra el suelo. Por el camino mandé postales de despedida. Nadie lo supo. Nadie debió siquiera imaginarlo nunca, porque regresé. A los extravíos, a las costumbres desordenadas. Regresé también a su cuerpo, caí en su cama y me dejé hacer y deshacer. Quise sentirme deseada, y no hablo de respeto. Volví a viajar, contra el tiempo, una y otra vez. Destruirme, recomponerme. Dejarme llevar, tomar las riendas. No recuerdo tanto odio ni tanto amor propio a la vez. Desearte otra vez intensamente, e ignorarte de nuevo. Ignorarte siempre. Mandarte a vivir a mis propias antípodas, no imaginé mejor elección. Me convenciste de ello. Von voyage, mon amour!

jueves 4 de febrero de 2010

huele a verano

De pronto me huele a verano. Es el olor de la playa, del sol en el asfalto, de la crema en mi piel, el champú del pelo. Recuerdo el olor del desodorante, aquél era el único que me mantenía pegada a ti. Se terminaba y lo compraba incluso de dos en dos. Sin ofertas ni promesas que con diez códigos de barra volverías a estar conmigo. Me huele a Madrid de noche, por el Retiro, volviendo a casa. Me huele a laca de uñas Chanel, 503 Inattendu. Me huele a tu piel. Podría hasta rozarla en el aire, identificarla entre tantas... Me huele a sal, a mar. Me huele a aquel verano cuándo empezó todo.
Y de pronto tengo calor. Destierro los colores oscuros, adiós al negro. Tengo los pies calientes y necesito las manos heladas. Abro las ventanas, que se ventile toda la casa, que huela a invierno, a nieve, a blanco, a promesas estúpidas. Que pase el tiempo, joder.


Guarda las distancias, date aire...

miércoles 27 de enero de 2010

haciendo tiempo

Busco el cargador del celular, miro dónde me sobra pelo, me ducho, crema y tacones, recojo la casa, me visto ocho veces de manera diferente y acepto que el primer modelo es el mejor de todos, como algo que no esté caducado, maquillaje, cambio de camiseta. Voy al concierto del plan B, sin celular, bebo cervezas o Martini Rosso, fumo un poco. Espero casualidades, polarizo al pive que canta. No hablo de ti, no miro a nadie a los ojos. Aún es temprano, cambiamos de local, bebemos y luego otro local. Tocamos el piano, con el culo, porque hemos estrenado tu nuevo teclado. Taxi de vuelta. No me creo ni la cara que tengo. No me creo que llames un día de estos. Debería ser martes, para circunvalar la ciudad, no tengo paciencia. He agotado las vías de comunicación. Todo, que ha durado nada, ha durado un mes.



El siguiente, por favor.

lunes 25 de enero de 2010

charcos instantáneos

El mismo día de tus sueños, compré uno de los míos. Estuve pensando durante aproximadamente los seis días siguientes, quién de los dos cruzaría antes el charco, si tú o mis sueños. Mientras, yo me entretenía saltando en ellos con mis ya gastadas dr. Martens nuevas. Ha llovido mucho, pregúntale a cualquiera. Pero mis pies se han mantenido increíblemente secos y calientes. Ya no tengo miedo.

Hoy he tenido noticias, nada de charcos. Remiten desde Heimstetten, Germany. Y es preciosa.



Mi nueva Polaroid XS-70.

sábado 23 de enero de 2010

razones imperdonables (o yo nunca...)

Álvaro no podría estar nunca con ninguna mujer que masticara con la boca abierta.
Granada no podría estar nunca con un hombre que bebiese el café con la cucharilla dentro.
Pedro no podría estar nunca con una mujer que hiciera ruido con los cubiertos en el plato.
María José no podría estar nunca con un hombre que hablase y gesticulara mucho.
Alejandro no podría estar nunca con un hombre que no le llevara el desayuno a la cama los domingos por la mañana.
Gloria no podría estar nunca con un hombre que al andar pareciera que fuese dando saltitos.
Guillermo no podría estar nunca con una mujer extranjera.
Ángeles no podría estar nunca con un hombre que escribiera con faltas ortográficas.
María no podría estar nunca con una mujer a la que le gustara estar en silencio, y nunca con un hombre que no la hiciera reír.
Lucía no podría estar nunca con un hombre que no tuviera vida más allá del hospital.
Javier piensa que todo esto son tonterías. Pero…
Penélope no podría estar nunca con un hombre que no le devolviera a sus quince años.
Agustín no podría estar nunca con una mujer que no estuviera enamorada.
Juan no podría estar nunca con una mujer que tuviera una risa vulgar.
Alberto no podría estar nunca con una mujer que no se meta una raya de coca con él.
Gustavo no podría estar nunca con una mujer que fuese más inteligente que él.
Beatriz no podría estar nunca con un hombre que visitara poco el gimnasio.
Marta no podría estar nunca con un hombre que trabajase en una oficina de lunes a viernes de ocho a tres.


[Y obvio, tú no podrías estar nunca con una mujer como yo]

martes 19 de enero de 2010

si él supiera...

Ray es más guapo de lejos que de cerca, y a mí me gusta infinitamente más de cerca. Sus manos frías me recorren lentamente cada centímetro. Fuma, mucho. Le acompaño, queda bien. Gauloises. Le impresiono. Si él supiera... Van las terceras cervezas. Va al baño y me encuentra mirando por la ventana. Voy y escribe algo en unos papeles doblados que se guarda en el bolsillo interior de su chaqueta. Negra, vaqueros, Converse de cuero. Barba que sé bien que esta noche no me arañará las piernas. Miro cómo nieva fuera. Qué tonta fue Eugenia.
Los silencios se imponen sin maldad. Me acurruco en ese hueco entre su hombro y su pecho, le escucho latir y pierdo la noción del tiempo. No deja de acariciarme. (...)
Y es justo ahí, cuando me sostiene la cadera con sus dos manos, cuando me derrito. Él sólo me abraza y se queda dormido mientras juega con mi pelo. Al despertar, leo sus mensajes por toda la habitación, dinero para el taxi que me lleve de vuelta a mi casa y un libro de Nacho, qué tonta fue Christina, "Política de hechos consumados". Si él supiera...

domingo 17 de enero de 2010

[1]

Hay que darle la vuelta a la tortilla, tengo que aprender de vos. Sin melodramas, aunque algunos se mueran de ganas.

Los días grises me inspiran a pasear lejos. Puedo pasarme horas enteras viendo nevar desde la ventana, escuchando el choque de la nieve en el cristal, dejando que se me enfríen los pies. Y no, ya no quiero tu calor ni que vuelvas a abrazarme por la espalda.

El secreto ha sido la Moleskine roja de pasta dura. O quizá la Parker rosa. Sin estar muy convencida del color... Después vinieron la camiseta rosa y el vestido rojo [¿Cuándo llegaste tú?]

viernes 9 de octubre de 2009

estreno de la nueva temporada

Llevo el abrigo de piel y aquel conjunto de ropa interior. Tacones de 12 cms. No hace demasiado frío en Madrid, diluvia, todo está gris, hace un día realmente espléndido. Me he asomado a Google y con la toalla enrollada en el cuerpo he buscado "murió con 26". Drogas y accidente, hijos de alguien conocido. La que yo he imaginado resulta infinitamente más glamurosa. En el centro de un gran almacén de ropa, donde antiguamente se estrenaban películas en la ciudad. El decorado es tan perfecto, tan blanco, la ropa huele a nueva, los maniquíes con sus posturas tan ensayadas después, la música ambiental... Amy Winehouse: You know I'm no good que me ilusiono al imaginar mi cuerpo estampado en la primera planta, el sonido seco de los huesos contra el suelo, la piel del abrigo manchándose lentamente de sangre, la gente alborotada alrededor... Las madres que apartan a sus hijas, las personas agrupadas a las puertas, los de seguridad impidiendo la entrada a espectadores y la prensa. Todo ocurre tan rápido. Los móviles hacen las fotografías más reales y cercanas.

Y cuando se produce el levantamiento de mi cadáver, hallan una nota en el interior de mi vagina. Sí, eso. Eso exactamente dice.

lunes 5 de octubre de 2009

verídico y a tiempo casi real

Me escapo del hospital una hora antes by the face con gran sorpresa en el tren, estás más guapo que nunca, me preguntan dónde comprar droga en Madrid, lo intento, la conversación se corta en cada túnel pero sabes que yo he hecho lo mismo, que por mí no quede, nos perdemos en Sevilla y son las tres de la madrugada y aún estamos en la carretera, me recordaba aquel viaje a la playa del Norte, así que cantaba desesperadamente Idiota de Nena Daconte. La lentilla se escondió detrás de mi ojo la muy capulla y no apareció hasta el día siguiente, visita cultural por la plaza de abastos, que no soy su muchachita, soy su hermana, pero a la gente le da igual, obtuve el premio a la invitada más elegante, me pediste perdón por enésima vez y pensé que deberías dejar de cagarla para dejar de pedirme perdón, y qué te gustaría esta playa, cayeron cinco botellas de champán por cabeza más el vino de la cena, al llegar a la plaza del pueblo, "qué lástima" que estábamos en fiestas locales, demasiada luz, la música muy fuerte, alto grado de alcohol y al llegar a casa, vomité, vomité las setas encima del celular que ya no tengo y además, en un impulso ecológico he reciclado también mi agenda de más de 8 años con TODOS los números de teléfono, lo que significa que afortunadamente estoy incomunicada de todos y cada uno de vosotros, que no recibiré mensajes de felicitación ni escribiré mensajes premeditadamente erróneos. Mientras tanto en la capital, Rachel Weisz protagoniza todas las portadas de las revistas de octubre, ha aparecido mi primer seguidor de este blog y luchando contra mi conciencia me he descargado el ep de Nacho Vegas y ahora me siento fatal. Lo resolveré con dosis extra de chocolate negro y sesión de Polaroid. Tengo el atrezo, me falta el modelo, déjame que te shooting un rato o toda la vida.


Toda la vida es Ahora.

miércoles 23 de septiembre de 2009

el otro día

el chico rubio cruza las piernas y juro por dios que le cruzaba la cara, incluso le cortaría con unas tijeras rosas sus larguísimas pestañas, al otro rubio-profesor de teatro para aficcionados, no le he vuelto a ver, tenía cambios de humor muy bruscos, sería el uno por ciento de los TOC que me rodearon ese fatídico día, para más interés, la mujer que entra al vagón de metro es pelirroja teñida, maldita sea, Matteo sigue tocando en el metro de Banco de España, es mi músico favorito, sus notas son siempre tristes, hoy vi a un chico, a él le sienta mejor que a mí el pesimismo, es su toque nuevo, el mío es pesado, me pesa cinco toneladas, sin contar los recuerdos, y sólo son los míos, tengo frío y son las tres y veintisiete, se me pasó la hora del sueño pensando en si tuviese un novio-árbol que me abrazase como a una secuoya o un novio-avión que me elevase a las alturas o un novio-polaroid que me retratase siempre desnuda o un novio-arquitecto que me construyera un mundo paralelo a este que no soporto o un novio-guitarra que me cantara por las mañanas o un novio-libro que me leyera al oído todas las noches antes de dormir o un novio-novio, de los de ¡sí quiero!, de los de qué fuerte dolor de cabeza me está dando este vino qué de estúpideces a estas horas indecentes en las que saldría de casa y me plantaría en la tuya a correrme un rato en tu boca.

viernes 18 de septiembre de 2009

¿un café?




El mes de octubre ha llegado a Vogue al mismo tiempo que vas arrastrando tus pasos mientras sales de mi vida. Los días grises lo hacen todo más ligero y soy más feliz. Las conversaciones son cada vez más estúpidas, realmente qué quieres que te diga, cuánto café te sirvo. Todos tus movimientos ya los conozco. Ahora encenderás un cigarrillo y el mechero no te funionará y utilizarás mis cerillas. La luz del baño está a la izquierda. Pondré algún vinilo de fondo mientras. Nuestras madres bien, te paso el azúcar. El azul te sigue sentando genial pero ahora que te veo sentado ahí ni me entran ganas de besarte, quizás de olerte, como los perros, como el perro del segundo escalón. ¿Sabes que ése es el título de mi libro? Bueno, le doy vuelta a dos posibilidades. Mi cabeza ya dejó de darte vueltas, cero conveniencias. Para el libro de relatos ya lo tengo. Lo miras todo a tu alrededor, qué ves, qué buscas si está todo igual que cuando te marchaste. Te gusta como voy, acierto ahora siempre. El pelo es la novedad, tan largo... Sé que dejaste de quererme cuando rozó mis hombros. Qué tragedia, hay agua fría en la nevera, los vasos en el mismo lugar. Siento no ofrecerte ninguna galleta, tengo chocolate y pan. Ayer fui a la compra, tantos recuerdos, que se pudrirá la comida sin cocinar. No te he llamado en todo este tiempo, y no fue tan malo cómo pensé. Tú ya lo has superado y me alegro tanto..., amor... que déjame que te acerque el abrigo y el sombrero, espera. ¿Sabes el camino de regreso? Si te preguntan, miente, miente siempre. No recojas nada ya lo hago yo, y te veré marchar desde el balcón por la calle, ahora fregaré mientras imagino tus brazos alrededor de mi cintura, y oleré el cojín que abrazabas. Tu olor se irá en la próxima lavadora, dime adiós, abrázame. Y acuérdate de que ya no cumplo 22.

lunes 7 de septiembre de 2009

[*+^´´_-]

viernes 28 de agosto de 2009

Balmain y nuestros amigos.

Se acaban los días de verano, aparecen las mil fotografías digitales presumiendo de viajes geniales, fiestas interminables y morenos cancerígenos. El calor que quema mis neuronas me empuja a pasarme las madrugadas sentada en el sofá, leyendo literatura barata y erótica. Una botella de champán se enfría con hielos en un cubo azul. He vuelto a comprar Vogue Italia, a veces necesito ser tan superficial, casi etérea, que no logres rozarme ni saber de mí. Maldita sea que ahora no suene el teléfono. Madrid arde en la calle. Las mujeres enseñan celulitis, los hombres apestan a sudor. Te dije que se llevaba el negro y el azul. Hace un año. Y Balmain basa su colección Fall/Winter 09/10 en el color de nuestras gabardinas. Pero no nos llovió en ninguna ciudad de Europa, ni te casaste conmigo aquella mañana. Afortunadamente no tenemos amigos que repartir y, así en general, yo fracasé, ¿y tú?.

sábado 15 de agosto de 2009

oxígeno, nitrógeno y argón.

El aire que choca con las paredes es el mismo que acaricia mi piel y me eriza los sentidos, el que me hace estornudar y me asusta cuando me despierta en mitad de la noche confundiendo su brisa con unas manos delicadas. Es el mismo. El que me hace temblar y el que fluye por mi cuerpo sin pasaporte como si fuese una comunidad, entrando y saliendo sin permiso, a conciencia a veces, provocándome hipo y escapes vaginales. Y así está bien. Siendo libre. No hay necesidad de atraparlo y dejarle dentro. Nada de pollas o dedos que cierren las puertas a la libertad. Nada de taponamientos, las puertas abiertas, las piernas, la mente.
Viviendo en un equilibrio perfecto, así el cuerpo mecido por el aire y el aire amoldado a las formas del cuerpo.

http://www.youtube.com/watch?v=NmZ-3ZjlMck

martes 11 de agosto de 2009

el otro encuentro


Y no me pregunto cómo es tu vida con ella porque imagino que será igual que mi vida con él. Y sin embargo sabes, tan bien como yo, que cuándo nos encontremos, será como si volviésemos a estar desnudos el uno frente al otro.

Te reconoceré, me reconocerás.

Sabremos con certeza dónde está el punto exacto que nos llevaba hasta el infinito pero ése será también nuestro secreto. Como todo lo demás. Mis ojos pasearan como lo hicieran alguna o mil veces mis manos y me castigaré una vez más haciéndome merecedora de que tus brazos ya no me abracen y tus labios ya no me susurren.

Te reconoceré, me reconocerás.
Se despertarán los olores, los sabores, la humedad.

jueves 6 de agosto de 2009

amigo mío

Si no podemos ser amigos de verdad,
al menos seamos amigos de
Facebook.






Facebook te ayuda a comunicarte y compartir
tu vida con las personas que conoces.
Regístrate.
Es gratis y cualquiera puede unirse.





Cualquiera. De verdad que cualquiera.

viernes 31 de julio de 2009

mis problemas sociales III


Ronco. Soy desordenada e impuntual. No necesito a nadie a mi lado, pero ojalá estuvieses aquí. Ya no soy tan borde ni tan estúpida, tengo más paciencia con las personas, pero sigo siendo antisocial y snob.
Compro compulsivamente sin lógica alguna. Acumulo cámaras fotográficas (la nevera está llena de cartuchos polaroid) y vestidos indecentes. Soy fetichista, me excito yo misma en ropa interior y montada sobre tacones. Duermo desnuda. A veces me da por fumar, beber champán (lo aprendí de ti) a solas en casa y escribir. Escribo obscenidades que no siempre publico. Mi madre me lee y tu madre... tu madre no sabe que existo.
No sé cocinar. Ni tengo ganas de aprender. Busco conscientemente cafeterías castizas, restaurantes con camareros simpáticos y educados. Odio los restaurantes que te dejan los cubiertos de un plato a otro. Odio que no sirvan el café con un vaso de agua. Odio el calor, la playa llena de gente, la marca del bañador. Me da vergüenza estar en biquini, prefiero los bañadores.
Tengo demasiado vello por mi cuerpo, pero a veces me rasuro hasta allí. No me gustan mis pies, pero sí mis manos. Ya nadie me dice que le gustan mis ojos. Ya no quedan de ésos.
Espero estúpidamente el mensaje en el periódico de los viernes. Creo que me paso el tiempo esperando. Esperando a que sucedan las cosas. Cuando las provoco luego no salen tan bien.
Trabajo demasiado sin tiempo para una vida privada que todo el mundo puede imaginar (y lo hace mal) por aquí. Hago muchas cosas sin especializarme en nada, necesito que alguien crea en mí y en lo que hago. Tengo la sensación de que a veces aburro y entro en una espiral de rutinas. Y ésto son solos mis problemas sociales III.



Mis problemas sociales II.
Mis problemas sociales I.

martes 21 de julio de 2009

sin noticias de Jamaica

No hay noticias desde Jamaica. Los aviones salen con más de ochenta minutos de retraso. El niño pelirrojo me llevó a ti. Firmamos contratos nocturnos para dormir acompañados. Claúsula Primera, Segunda y Tercera. Mi abogado presentador de noticiarios ha sido devorado por la vida política. No hay defensa de la acusación.
No me siento culpable. La tranquilidad la contagio por la piel. Me lo dijo un desconocido a las dos y media de la madrugada. No recuerdo la última vez que me enfadé. Sólo el desodorante me trae recuerdos de tu olor. Me gusta el clín que hace el teléfono al colgar. Me mancho la nariz con el borde de la taza cuando tomo café. Mi madre quiere ser abuela. El Rey Arturo me reclama en verano. De cualquier modo, no hay noticias desde Jamaica. Y ayer tiré lo último que quedaba de tí.
Futuro de aire o Los tres soles. Arturo Prins, junio 2009.

lunes 13 de julio de 2009

Cada encuentro es un partido.
Y esta vez, los estoy ganando TODOS.

domingo 21 de junio de 2009

inquietantemente bien

La distancia nunca, Nunca, es el olvido. A dos centímetros de ti mi piel te echa de menos (otra vez). A no-sé-cuántos-kilómetros de Lisboa, estaremos inquietantemente bien. Iba detrás pero sin burka, ligera de ropa y de espíritu. Hoy fuese el día, como aquél. Lo que nos gusta y lo que no nos gusta. La historia es cíclica y otra vez los epicentros se alejan, a voluntad de los cuerpos. Los cimientos se rompen y se recomponen sin ayuda del estado. El calor quema tus neuronas, suda mis manos. Y no es cierto lo que leí una vez, pero sí lo que escribí y luego publiqué. Maktub. Maktub.
Y estaremos inquietantemente bien porque las rentas han sido buenas durante años, y fumas cigarillos franceses, bebes champán, lees a Ballard y uso bañador, me rasuro despacio, ocupo tu lado de la cama.
Y estaremos inquietantemente bien, recordando aquel viaje a la playa del norte, durmiendo con la ventana abierta, la nieve en la terraza, el celular enterrado en la maceta, preguntándonos que hubiese sucedido si hubiéramos perdido el avión de regreso. Si hubieras dicho que Sí.